Entradas

Tiempos de cuarentena

Han llegado tiempos de añorar, de echar de menos. Intentamos llenar el vacío que sentimos en las manos, por no poder tocar a quiénes queremos, tecleando te quieros que siempre estuvieron presos dentro de nosotros y que nunca nos atrevimos a dejar escapar de los labios. También intentamos sustituir el brillo que nos transmitían los ojos de esas personas por la luz artificial de las pantallas, y lanzamos besos al aire esperando que éste los haga llegar a sus destinatarios. Ahora es cuando nos damos cuenta de que los sonidos que nos invadían los oídos en aquellas tardes con sabor a cerveza fría y olor a bares no eran simples voces y risas, eran la banda sonora de nuestra vida, que, sin apenas saberlo, se había convertido en nuestra canción favorita. Ahora es cuando nos apetece leer, leer a las personas, escuchar esas historias viejas que retumbaban en las paredes del salón en las comidas familiares, volver a leer en braille, con caricias, los versos aliquebrados que se ahogaban ...